El economista Ha-Joon Chang.
La economía ha tenido siempre un aura de misterio para el común de los mortales. Los titulares de los periódicos parecen escritos al dictado de los poderes económicos, encerrados en sus castillos kafkianos. Todos hemos bailado durante años en una jerga ideada por los tecnócratas -primas de riesgo, activos tóxicos, "obligaciones de deuda colateralizada"- para mantener deliberadamente al margen al 99% de los ciudadanos, que sufre en sus carnes la recesión mientras los ejecutivos siguen cobrando sus primas millonarias.
Y en esto llega Ha-Joon Chang, profesor de Economía en Cambridge, hijo del 'milagro' coreano, dispuesto a destripar el capitalismo desde dentro y ponerlo a la altura del 'mileurista', ahora que los mitos sobre la riqueza y la pobreza están cayendo por su propio peso.
Chang, experto en economía del desarrollo, se adelantó a la Gran Recesión con un libro ('Bad Samaritans', aquí titulado '¿Qué fue del buen samaritano?') que arremetía contra la doble moral de la globalización y los esfuerzos de los países ricos por seguir teniendo la sartén por el mango. Ahora, en plena zozobra económica, nos llega '23 cosas que no te cuentan sobre el capitalismo' (que publicará en febrero la Editorial Debate), intentando ahondar en las razones de esta crisis causada "por los excesos de eso que llaman libre mercado".
1. "El libre mercado no existe", sostiene Chang, abriendo fuego en el primer capítulo. "Todos los mercados tienen reglas y fronteras para restringir la libertad de elección (...) El "libre mercado" es una ilusión y no se puede definir objetivamente. Es más bien una definición política, por no decir la idelogía dominante durante estos 30 últimos años. Los Gobiernos han decidido intervenir, esta vez para "desregular" la economía y llevarnos a este punto en el que estamos, con desigualdades cada vez mayores y crisis cada vez más frecuentes".
2. "Los accionistas no defienden los intereses de las compañías, sino sus propios intereses", palabra de Chang, que pone sobre el tapete otro hecho preocupante: "En los sesenta, un inversor británico mantenía por término medio seis años sus acciones en una compañía. Hoy en día, ese tiempo se ha reducido a tres meses... Al accionista no le preocupa el futuro a largo plazo de una empresa sino los beneficios que pueda reportarle en tres meses (...) Si gestionamos una empresa pensando en las accionistas, estamos posiblemente comprometiendo su propia supervivencia. A este punto hemos llegado".
3. "Los mercados financieros necesitan ser menos eficientes". Otra de las controvertidas afirmaciones del economista de Cambridge... "La desregulación y las tecnologías de la información permiten a los inversores mover grandes cantidades de capital en fracciones de segundo. Esto puede aumentar su capacidad para hacer dinero, pero tiene un efecto muy desestabilizador sobre la economía. El bache entre el mundo financiero y el mundo real es cada vez mayor: hemos creado un monstruo tan complejo que nos resulta muy difícil de entender, y mucho menos de controlar. Lo que necesitamos es simplificar".
4. "Los ricos nos hacen cada vez más pobres". Desde los años de Reagan y Thatcher, según Chang, funcionamos con una política de "enriquecer a los más ricos", con la vana idea de que la prosperidad se extenderá a otras capas de la sociedad. El precio que estamos pagando es éste: la mayor brecha entre los más ricos y los más pobres desde el último siglo. Un directivo norteamericano de una corporación llega a cobrar de 300 a 400 veces más que su empleado medio. Durante el último año, y a pesar de la crisis, los altos ejecutivos se han aumentado el sueldo un 40%.
5. "La economía mundial creció más en tiempos del capitalismo 'regulado'". De acuerdo con Chang, el crecimiento per cápita de la economía mundial durante los años sesenta fue casi el doble que a partir de los años ochenta. "Lo cierto es que las políticas del Banco Mundial y del FMI han dado muy pobres resultados", sostiene el economista de Cambridge. "Los países ricos quieren imponer sus recetas del 'libre mercado' a los países en desarrollo, cuando lo cierto es que ellos mismos se enriquecieron con un equilibrio de comercio y medidas proteccionistas. Así es como creció Corea del Sur. La falacia del libre mercado ha convertido raramente a un país pobre en un país rico, con la excepción de Chile".
6. "Asume lo peor de la gente y obtendrás lo peor". Chang dispara contra la esencia egoísta del capitalismo, "la avaricia del carnicero y del panadero" a los que apelaba Adam Smith. "El capitalismo ha cambiado mucho desde entonces. No podemos ignorar que el ser humano responde a otras motivaciones, más allá del exclusivo interés propio. La explotación infantil era moneda corriente hace poco más de un siglo, y las elites se oponían férreamente a que los Gobiernos regularan el mercado laboral y acabaran con las jornadas de 15 horas diarias. El capitalismo se ha hecho más participativo y cooperativo: ustedes tienen el ejemplo cercano de Mondragón. Pero el sistema tiene que abrirse aún más, para dar cabida al 'ciudadano económico'".
Dicho lo cual, pese a haberse ganado el apelativo de "anticapitalista", Ha-Joon Chang se desmarca de los teóricos del 'decrecimiento' y asegura que hoy por hoy no existe alternativa que permita garantizar el mismo nivel de progreso y desarrollo en el mundo.
"Con el permiso de Churchill, el capitalismo es el peor sistema que existe... exceptuando a todos los demás", concluye el economista irreverente. "Eso no quiere decir que el modelo con el que funcionamos ahora sea el mejor posible. Todo lo contrario: tenemos que cambiarlo desde dentro y veo claros indicios en el horizonte. Los 'indignados' y el movimiento 'Occupy' es uno de ellos... Pese a los nubarrones del 2012, hay que ser optimista a largo plazo".
Madrid, invierno 2012, Sobre la vertical del acuerdo, salvo en la afirmación sobre los indicios de cambio. Y menos desde dentro
sábado, 14 de enero de 2012
domingo, 13 de marzo de 2011
lunes, 22 de noviembre de 2010
Gregory Stock: To upgrade is human
Gregory tiene razón cuando dice que este fenómeno es imparable.
Hay y habrá detractores. La tecnología ira por delante, una vez más, de la ética y de las leyes.
Las capas de la población más poderosas tendrán la tentación de utilizar su privilegiada posición en beneficio propio.
Este si es el momento de que los poderes públicos ejerzan su tutela.
Hay y habrá detractores. La tecnología ira por delante, una vez más, de la ética y de las leyes.
Las capas de la población más poderosas tendrán la tentación de utilizar su privilegiada posición en beneficio propio.
Este si es el momento de que los poderes públicos ejerzan su tutela.
domingo, 21 de noviembre de 2010
Ray Kurzweil on how technology will transform us | Video on TED.com
Aquí tenemos una tentación realmente potente.
Ray lo sabe hacer muy bien. Estupendamente.
Tan solo la duda de si se cumplirán plazos tan exigentes como los que él predice.
Ray Kurzweil on how technology will transform us Video on TED.com
Ray lo sabe hacer muy bien. Estupendamente.
Tan solo la duda de si se cumplirán plazos tan exigentes como los que él predice.
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lunes, 30 de agosto de 2010
lunes, 1 de febrero de 2010
Think different
“Es para los locos.
Los inadaptados.
Los rebeldes.
Para los alborotadores.
Las clavijas redondas en los agujeros cuadrados.
Los que ven las cosas de manera diferente.
No les gustan las normas.
Y no tienen ningún respeto por el statu quo.
Puedes citarles, no estar de acuerdo con ellos, puedes glorificar u odiarles.
Pero la única cosa que no puedes hacer es ignorarles.
Por que ellos cambian las cosas.
Empujan a la especie humana hacia adelante.
Y mientras que algunos pueden verles como a unos locos, nosotros vemos genio.
Por que las personas que están lo suficientemente locas como para pensar que pueden cambiar el mundo, son ellos que lo hacen.”
Apple
domingo, 17 de enero de 2010
Cinco desequilibrios

Cinco desequilibrios que hipotecan nuestro futuro
Las perspectivas de la economía española para 2010 no son buenas. Nuestros problemas son muchos, pero se pueden resumir en cinco desequilibrios fundamentales que, sin duda, lastrarán nuestro crecimiento. Y hasta tal punto que impedirán la salida de la crisis durante este año.
El primer desequilibrio es la gran diferencia existente entre la capacidad productiva instalada y la que está siendo utilizada. Falta demanda y hay exceso de oferta. Una situación que genera capacidad productiva ociosa que, al no ser utilizada, se va reduciendo. Es decir, poco a poco se está destruyendo parte del tejido productivo, lo que tiene múltiples manifestaciones: a) sobran oficinas bancarias, b) disminuye el comercio minorista (en el año 2009 se cerraron 40.000 puntos de venta), c) varios sectores (automóvil, muebles, electrodomésticos, material de construcción) carecen de la demanda necesaria para sobrevivir en esta crisis, y d) el mercado de la vivienda tiene más de un millón de viviendas nuevas y otras 300.000 de segunda mano sin vender.
El segundo desequilibrio, íntimamente unido al primero, es el enorme paro existente y también la fuerte destrucción de empleo. En dos años y medio se han destruido dos millones de puestos de trabajo. Efectivamente, en el segundo trimestre de 2007 España daba empleo a 20,5 millones de personas y en este primer trimestre de 2010 el empleo se sitúa alrededor de los 18,5 millones, el mismo nivel que en el primer trimestre de 2005.
Este desequilibrio en el mercado de trabajo supone un gasto público de 35.000 millones de euros al año (un 3,5% del PIB) que contribuye a generar un tercer desequilibrio: un elevado déficit público. Déficit que se sitúa en el 11% del PIB y que se produce por la contracción de la economía (fuerte caída en la recaudación fiscal) y la política de incremento de gasto público improductivo. Como el déficit es insostenible, el Gobierno va a tener que seguir subiendo los impuestos y ajustando el gasto público. De hecho, el Ejecutivo ya está subiendo los impuestos para incrementar los ingresos. Pero, como esta subida no será suficiente, tendrá que reducir el gasto público con el fin de disminuir el déficit fiscal hasta el 3% en los próximos tres años, de acuerdo con los plazos establecidos por la UE.
Este desequilibrio fiscal está produciendo un rápido endeudamiento de las Administraciones Públicas que reduce la solvencia del Reino de España y aumenta la prima de riesgo y, por tanto, el coste de los fondos que tomamos prestados del exterior.
Unos fondos necesarios para financiar el cuarto desequilibrio que sufre España: el déficit de la balanza por cuenta corriente. Un desequilibrio exterior que está provocado fundamentalmente por nuestro déficit comercial, que a su vez muestra la baja competitividad de la economía española. Como compramos en el exterior más de lo que vendemos, necesitamos endeudarnos con el resto del mundo. Para financiar ese déficit exterior (5% del PIB) España está apelando a los mercados financieros internacionales, es decir, se endeuda con el exterior. España está pagando, y tendrá que seguir haciéndolo, todas esas deudas generadas (acumuladas), durante los últimos años. Se trata de una importante posición deudora con respecto al resto del mundo que es más problemática cuando hay mayor restricción del crédito. Ahora las economías más vulnerables son aquéllas que, como España, dependen más de la financiación internacional.
Hasta ahora esa financiación internacional venía favorecida por el crédito superbarato e ilimitado que estaba concediendo el Banco Central Europeo al sistema bancario español. Sin embargo, este año se va a reducir la cantidad de ese crédito, por lo que la banca tendrá que recurrir a otras fuentes de financiación, lo que va a complicar y a encarecer la financiación de la economía.
Y esto nos lleva a un último y quinto desequilibrio que amenaza la salud de la economía española: la diferencia entre el valor contable de bastantes activos que aparecen en el balance del sistema bancario español (cajas de ahorros y bancos comerciales), y el valor de mercado de los mismos. Las pérdidas que va a generar la venta de esos activos o la reducción de su valor en el balance van a generar pérdidas en el sistema bancario, lo que unido al encarecimiento de la financiación va a dificultar la concesión de crédito a las empresas.
España sufre, por tanto, una crisis económica con múltiples manifestaciones: crisis del mercado laboral y de la vivienda, de competitividad, financiera y fiscal. La salida de la recesión pasa por reconocerla y diagnosticarla. Una vez hecho eso, hay que aplicar el tratamiento oportuno, pero de eso nos ocuparemos en otro momento.
RAFAEL PAMPILLÓN
El Mundo
17 Enero 2010
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